Proyecto orientado a fortalecer la gestión de cobranza mediante la implementación de una segmentación predictiva basada en comportamiento de pago, riesgo de incumplimiento y deterioro financiero. La iniciativa abarcó la totalidad de las carteras de clientes de Esval y Aguas del Valle, permitiendo focalizar acciones de recuperación, cobranza preventiva y control de deuda dura. Como resultado, se optimizó la toma de decisiones, mejoró la eficiencia de recaudación y se fortaleció el control sobre provisiones y pérdidas por incobrabilidad.
Fortalecer la estrategia de cobranza y recuperación de activos de Esval y Aguas del Valle mediante una segmentación predictiva de deuda, basada en comportamiento de pago, riesgo de incumplimiento y deterioro financiero.
El foco estuvo puesto en disminuir el crecimiento de deuda dura, optimizar la provisión y PDI, priorizar segmentos con mayor potencial de recuperación y aumentar la eficiencia de la gestión de cobranza.
El trabajo fue desarrollado en las empresas Esval y Aguas del Valle Sanitarias de la V y IV región respectivamente, en las carteras de cliente Residenciales No Sociales, Residenciales Sociales, Industriales, Comerciales, Fiscales e Institucionales, trabajando en la totalidad de la cartera, con foco en deuda superior a 12 meses y segmentos de alto riesgo financiero.
Generación de una nueva segmentación para prevenir el incremento de la deuda en forma temprana, así como abordar y gestionar en favor PDI, por medio de estrategias específicas en los distintos segmentos generados, de manera de movilizar planes tácticos en forma integral de cara a un incremento en la efectividad de recaudación.
Ello ha permitido avanzar en gestionar de forma más precisa la deuda dura; controlar deterioro financiero, por medio de la reducción en el impacto en provisiones y PDI, desde la focalización de la recuperación según riesgo real. Además de definir nuevas líneas de acción para cobranza preventiva, convenios, cobranza agresiva y depuración de cartera incobrable, facilitando una toma de decisiones más precisa, hacia la eficiencia operativa de cobranza y el fortalecimiento el control sobre provisiones y PDI mediante una gestión más estratégica y predictiva de la deuda.