Modelo orientado a diseñar roles basados en la contribución al negocio, identificando las competencias y conductas que distinguen a los desempeños superiores. Implementado en organizaciones de diversos sectores, el modelo utiliza metodologías comparativas para identificar mejores prácticas y vincularlas con indicadores, estándares y rutinas de trabajo. Como resultado, las compañías logran fortalecer sus procesos de selección, capacitación, evaluación y desarrollo, disponiendo de una base objetiva para incrementar la efectividad, productividad y alineación de sus equipos con los objetivos estratégicos del negocio.
Diseñar modelos de roles basados en responsabilidades y contribución al negocio, identificando las competencias y conductas críticas que diferencian a los desempeños superiores, con el propósito de aumentar la efectividad, productividad y resultados de las personas dentro de la organización.
El programa es implementado en compañías de distintos rubros, entre ellas Claro, Laboratorios Prater, Auxilia, Toyota, Coca-Cola Embonor, entre otras, ejecutándose en equipos comerciales y de venta, personal de plantas productivas, áreas de administración y unidades de apoyo entre otras, siempre alineados desde la lógica de propósito y valor a resguardar hacia la compañía.
La construcción de roles se desarrolló mediante una metodología participativa basada en el análisis comparativo de grupos de alto y menor desempeño, permitiendo identificar las conductas diferenciales que explicaban los mejores resultados dentro de cada función.
Una vez identificadas, estas conductas fueron agrupadas en competencias y organizadas según la lógica de los procesos del negocio, vinculándolas directamente con indicadores de gestión y operacionales, estándares de desempeño y rutinas de trabajo, de manera de proveer una ruta clara de tensión y demanda sobre los rendimientos, resultados, así como contribuciones a lograr al objetivo compañía.
Como resultado, las organizaciones lograron definir modelos de roles más precisos y orientados a resultados, identificando con claridad los comportamientos que generan mayor impacto en el desempeño. Esto permitió fortalecer procesos de selección, capacitación, evaluación y desarrollo, además de entregar una base objetiva para movilizar mejores prácticas y aumentar la efectividad de los equipos.